lunes 20 de marzo de 2006

Aprender usabilidad a través de la crítica

Hace poco recibí una pregunta de una colega brasileña acerca de cómo enfocaba yo mis cursos de usabilidad. Ella me comentaba que la mayoría de potenciales participantes no estaban interesados en evaluar la usabilidad, ni elaborar sesudos informes, ni en montar un laboratorio de usabilidad para realizar test. La mayoría de gente simplemente quiere aprender a crear buenos diseños web usables. Por esta razón no tenía claro hasta que punto era interesante hablar de técnicas de evaluación especializadas en un curso, la alernativa que me planteaba era centrarse únicamente en recomendaciones y guías para buen diseño web usable.

En mi opinión es cierto que la mayoría de la gente no quiere convertirse en experto en usabilidad ni dedicarse en exclusiva a este tema. Sin embargo creo que la mejor manera de iniciarse en los conceptos de usabilidad es a través de la crítica, es decir, de las técnicas de evaluación y revisión de la usabilidad, las técnicas que buscan detecar errores, problemas y áreas de mejora. Pienso esto por dos razones; es más fácil y es más divertido aprender así.

Es más fácil críticar que proponer

Las críticas y los críticos tienen mala fama, porque habitualmente se centran solo en los aspectos negativos, los problemas. A menudo se les supone mala intención porque critican sin aportar. No estoy de acuerdo. Si una crítica esta bien argumentada es válida y punto. Otra cosa es el proceso de proponer alternativas, algo totalmente distinto y aparte.

Mis cursos están totalmente enfocados a aprender a detectar problemas y explicarlos, pero sin apenas entrar en el planteamiento de soluciones. Proponer soluciones es más complicado y requiere un dominio más avanzado de los principios de usabilidad, además de un conocimiento del funcionamiento interno de la web y la organización, que muchas veces es imposible que el criticador tenga desde fuera. Por eso considero que el primer paso para aprender debe ser la crítica y no la propuesta de soluciones.

Es más divertido aprender a través de los errores

Aprender a través de principios teóricos sobre el "buen diseño" en abstracto no es fácil. Incluso con ejemplos concretos positivos es díficil ilustrar el "buen diseño usable" porque cuando algo está bien hecho parece “lo natural y normal” ¿de qué otro modo podría ser?

Además los principios de la usabilidad suelen tener enunciados muy genéricos y poco concretos. Hablan de visibilidad, feedback u orientación inmediatas, conceptos de difícil encaje en la memoria si no se asocian a algo concreto, por no decir que son algo aburridos.

Sin embargo ante la visión de un error ejemplificador todo se ve más claro, la teoría se aprende y se recuerda mejor. Además es mucho más divertido buscar errores de usabilidad en una interfaz, casi un juego.


Una vez se tiene agilidad detectando problemas, es el momento de pensar en proponer soluciones. Hasta ahora no he entrado en estos temas en mis cursos, pero hemos recibido varias peticiones en este sentido, así que en breve tendremos preparado un curso más avanzado y enfocado a soluciones para quienes ya dominan las técnicas de detección de problemas de usabilidad.